Si algún día la viví, no quisiera perder la oportunidad de vivirla una vez más…

Estoy deprimida. Eso en primer lugar. En segundo lugar: ¿Por qué coño estoy deprimida? Pues no lo sé y es algo que realmente me frustra y me pone de los nervios. Odio, repito ODIO, estos estupidos, ridículos y extraños cambios de humor que tengo cada putos 5 minutos. Que si estoy contenta, luego triste, ahora quiero reirme, más tarde llorar, morir, destrozar cosas, destrozarme a mi misma… un sin fin de cosas. ¿Y por qué escribo esto? Porque por una puta vez en la vida quiero desahogarme como una puta persona NORMAL y no rajarme las putas venas y lloriquear de mi asquerosa y desgraciada vida que me ha tocado vivir (mierda de Karma). A veces (no siempre) estoy harta de ser la estúpida rarita, con extraños y psicóticos pensamientos, harta de ser una incomprendida y que los demás me justifiquen diciendo: “es que la pobre salió mal parida”… Harta de no tener a nadie a quien confiarle mis secretos y saber que estan a salvo. Harta de confiar en los demás y que no dejen de decepcionarme, traicionarme. Harta de ver tanta mierda ahí fuera y no poder hacer nada. Eso es. No soporto odiar tantas cosas y no hacer nada para intentar cambiarlas. Nooooooo, yo como la subnormal que soy, prefiero que las cosas cambien a su tiempo y a su manera, en vez de ser yo la que mande, tomar las riendas de mi vida y decir: “eh, hasta aquí hemos llegado, no te paso ni una más”. Voy por la vida sudando de todo cuando en realidad cada cosa que dicen, cada cosa que hacen, me duele y es un dolor que no para, difícil de explicar y de olvidar.

Odio que todos me miren y que no dejen de pensar que soy una niña “perfecta”, con una vida “perfecta”, con una familia “perfecta”, con unos amigos “perfectos”. Más bien, y ya que me estoy sincerando, me odio a mi misma.

Odio mi cara, mis muñecas, mis brazos, mis piernas, mis tobillos, mi cuerpo entero! Odio subirme a la puta báscula y ver que tengo un puto peso perfecto y mirarme al puto espejo y que no me guste NADA lo que veo. Odio mi forma de pensar, mi forma de ser. Me odio cada vez que veo a una chica y no dejo de compararme con ella. Odio mi existencia.

A veces pienso si de verdad tengo que aguantar todo esto o escoger la otra opción. Porque prefiero que antes de que venga alguien a quitarme mi APARENTE felicidad cotidiana, quiero acabar con esto. Prefiero morir como yo quiero morir y en el momento en que lo desee, a que cuando menos me lo espere, cuando tenga la felicidad susurrándome a mi oído, abrazándome, venga el típico gilipollas y me recuerde mi estúpida realidad: que yo nunca aspiraré a tener la felicidad.

Me gustaría no pensar estas cosas. Pensar que alguién estará ahi. Alguien que me dé la mano y me ayude a levantarme cada vez que tropiezo, alguien que me abrace en mis noches frías, oscuras y amargas, alguien que me entienda y me comprenda, alguien que me quiera… alguien que me haga de verdad feliz. ¿O acaso yo no aspiro a vivir esa felicidad de la que todos hablan?

Si algún día la viví, no quisiera perder la oportunidad de vivirla una vez más…

  1. unafuturasuicida ha reblogueado esto desde greniaslonglegss
  2. me-pican-las-bolas ha reblogueado esto desde greniaslonglegss
  3. lagrimasdeldestino ha reblogueado esto desde besosreciclados
  4. besosreciclados ha reblogueado esto desde greniaslonglegss
  5. zombizexual ha reblogueado esto desde greniaslonglegss
  6. always-does-not-mean-forever ha dicho: eyyyy, me encantaría decirte y de hecho creo que no sabes y si no lo sabes te lo ddigo y te lo recuerdo, a mi me tienes aquí par TODO, nunca olvides eso…me tienes aquí para lo bueno y lo malo, todo sin excepciones…y te quieroo mucho
  7. greniaslonglegss ha publicado esto
A snazzyspace.com Theme A snazzyspace.com Theme